El 4 de marzo de 1928 se inauguró el mítico estadio de Independiente, símbolo eterno de identidad y gloria.

Un día como hoy, pero de 1928, Club Atlético Independiente inauguraba la mítica Doble Visera de cemento, el estadio que marcaría un antes y un después en el fútbol argentino. Ubicado en Avellaneda, fue el primero construido íntegramente en cemento en el país y escenario de gestas inolvidables.
Por sus tribunas desfilaron los mejores equipos y futbolistas del mundo, y allí el Rojo forjó gran parte de su rica historia. La Doble Visera no fue solo una cancha: fue la casa donde nació la mística copera que identifica a Independiente hasta el día de hoy.


