Un sistema recargado que cambia por completo el certamen.

El fútbol argentino oficializó un nuevo y complejo esquema de torneos que reorganiza todas las competencias y los trofeos en juego. El formato incluye Apertura, Clausura y un Campeón de Liga por la tabla anual. Cada uno de esos títulos clasifica a distintas copas que funcionan como finales entre campeones.
Los ganadores de Apertura y Clausura avanzan al Trofeo de Campeones, donde se enfrentarán para definir un título extra. Además, el Campeón de Liga se suma al circuito de copas junto a los campeones de Copa Argentina, Supercopa Argentina y Supercopa Internacional.
Los campeones de estos torneos se cruzarán en nuevas finales hasta llegar a la Recopa de los Campeones, el trofeo mayor del esquema. En resumen: más campeonatos, más finales y un calendario cargado que exigirá planteles amplios y competitivos.


